La Permanencia de la Arquitectura (IV). El hombre no es solo materia

«Por mucho que avance la ciencia, nada de nada sabríamos sobre el hecho de que tú y yo estemos aquí.»

Josep Maria Esquirol – Humano, mas humano

El hombre no es solo materia, también tiene raciocinio (que genera esa ciencia), con el que se da cuenta de que, aunque habitamos y estamos completamente ligados a la realidad del mundo sensible, vemos que no solo hay esto, hay algo incógnito que intentamos constantemente responder y comprendemos que hay un mundo oculto en cada uno de nosotros, a ese mundo la tradición lo llama alma, un corazón que habla, mira y escucha. Es necesario que haya algo fuera de este mundo pero que lo impregna todo dentro de él, dictando la naturaleza.

«El puesto del hombre está siempre en la intersección de la vida orgánica y del mundo espiritual, a los que pertenece respectivamente por su cuerpo y por su espíritu

Hans Sedlmayr – El arte descentrado (Verlust der Mitte)

Si creemos en el alma, en lo espiritual, debemos darnos cuenta de que el alma tiene necesidad de cobijo al igual que el cuerpo, el alma necesita del hogar y de la contemplación, necesita reposar en la belleza, para sanar la herida que la existencia en el mundo nos produce, porque el mundo nos conmueve:

“La herida infinita es, literalmente, una con-moción. Es decir, generación de movimiento.”

Josep Maria Esquirol – Humano, mas humano

El alma pues, está herida por su ser-en-el-mundo (existencia) que nos invita a movernos, pero necesita de puntos fijos para no perderse. Lo tectónico, paradójicamente, tiene en su haber una búsqueda de sentido que, a parte de lo más material, también responda a lo más espiritual. Configura nuestro espacio vital y nuestra propia identidad, genera un ancla a la que llamamos hogar. Si no hay un sentido humano, nos perdemos en un mundo que nos devora:

“nada le es más necesario al hombre que ese hogar singular alrededor del cual se organiza el mundo entero.”

“en el corazón del hogar está el fuego, es decir, la condición de la vida, el amor que calienta y reúne.”

François Xavier Bellamy – Permanecer

El alma es lo que da el sentido a todo lo demás de la existencia, su cobijo se nutre de belleza y verdad.